Cuando un paraíso te seduce (Menorca)

Rompiendo con la tónica de publicar post sobre mi trabajo o de temas relacionados hoy quiero hablaros de un paraíso, Menorca, una isla que atrae con solo pisar por primer instante su tierra, con recorrer cada cala, el “Camí de Cavalls”, con bañarse en sus cristalinas aguas o con toda su intrigante historia que nos hace entender el carácter tranquilo y afable de sus gentes.

Menorca (Balearis Minor o Minorca), isla dominada por romanos, bárbaros, árabes, y desde 1232 bajo el Reino de Aragón, perteneció a la Corona Inglesa tras ser arrebatada a España en la Guerra de Sucesión española en 1708 que a la vez fueron expulsados por los franceses en 1756 para volverla a recuperar en 1763, en 1782 volvieron a ser expulsados por la tropas franco-españolas para volver a hacerse con el dominio en 1798 aunque acabaron por cederla definitivamente a España en 1802. La segunda isla por tamaño de la Islas Baleares con una superficie de 701 Km2 y una población de unos ‎92.348 habitantes (en 2015), es un paraíso en el que predominan sus costas barrancosas y sus calas, muchas de ellas de acceso limitado a las embarcaciones y por caminos a los que no pueden acceder los vehículos convencionales.

Cala Pregonda obtenida de Xavi Gomila (http://www.paramotor-menorca.com)

La belleza de sus paisajes invita a recorrerla palmo a palmo, ya sea por el “Camí de Cavalls” camino que voltea toda la isla pasando entre las calas mas recónditas de la misma, o por mar, pudiendo disfrutar de la impresionante belleza de sus acantilados y barrancos, que dan forma a esta isla, que sin tener montes demasiado altos (el más alto Monte Toro 358 m), cuenta con una abrupta orografía moldeada por el mar y los, aveces, fuertes vientos de Tramontana (viento del norte) que dan forma a parajes impresionantes.

Además de sus incomparables paisajes, sus gentes dan una lección de convivencia y responsabilidad para con el medio ambiente, gracias a ese esfuerzo para preservar la calidad de sus costas Menorca fue declarada reserva de la biosfera en el años 1993 por la UNESCO, eso declara que, no es tan solo un paraíso para sus habitantes y visitantes, sino un refugio para las especies autóctonas, tanto animales como vegetales, y un museo viviente de la biodiversidad de la zona. Un oásis de la naturaleza que intenta que la mano, siempre desafortunada del hombre, haga la menor mella posible sobre el medio ambiente de sus lugares y sus bio-habitantes.

Otro de sus aspectos importantes es la gastronomía, una gastronomía mediterránea basada en los productos autóctonos de calidad, productos que, en el caso de los quesos, obtienen un reconocimiento a nivel mundial, llevando a la denominación de origen Mahón-Menorca a exportar en el año 2015 un total de 3 millones de kilos de queso a todo el mundo. También sus sobrasadas y ensaimadas tienen estilo propio, reconocibles delante de las de Mallorca o las Pitiüses (Ibiza y Formentera) por su distinto sabor y elaboración. En cuanto a platos típicos, destacables son el Oliaigu y la Caldera de llagosta, entre otros, que además de típicos son dos deliciosos exponentes de su cocina mediterránea.

dl>Menorca es conocida por su pasión por el caballo, un animal noble y majestuoso que protagoniza todas y cada una de las fiestas patronales de la isla, desde las más famosas, las de Sant Joan de Ciutadella de Menorca, hasta las de Sant Nicolau de Es Mercadal, que acaban con el Jaleo en Monte Toro, pasando por las de Es Castell, Sant LLuís, Mahón etc, con un denominador común, el caballo y el Jaleo, son fiestas tradicionales donde se disfruta de este animal respetándolo y cuidando de cada detalle para que estén cómodos y tranquilos durante toda la fiesta.

Jaleo de Mahón (foto cortesía de Toni Pons Barro y Rafael Carreras Munar)

 

Menorca isla de leyenda, Menorca isla del amor… así comienza una canción popular menorquina, la música otra pasión de los menorquines, sus baladas, sus habaneras que amenizan fiestas, calles y terrazas sobre todo en época veraniega, llenando de color con sus notas y sus letras cada rincón de la isla. Melodías escritas desde la añoranza y el cariño a una tierra de pescadores y gente del campo, que vivían por y para la tranquilidad, y aunque parece mentira en 2016 siguen viviendo por y para la tranquilidad. Aquí aún se sale al balcón cuando se oye la sirena de una ambulancia, medio sorprendidos y con la incerteza de… ¿Qué habrá pasado?

Y volviendo a los paisajes, el puerto de Mahón, una lengua de mar que se adentra más de 5 kilómetros tierra adentro dejando a su paso un espectacular puerto natural,  el más grande de Europa y el segundo más grande del Mundo después del de Pearl Harbor, que no deja indiferente a nadie que haya llegado por mar a él. Situado en un punto estratégico para la navegación por el mediterráneo, ha sido motivo de disputas y batallas por su dominio tanto en época de romanos, como entre españoles, británicos y franceses hasta hace apenas 2 siglos. Ahora goza de una tranquilidad parecida a la del resto de la isla, tranquilidad solo quebrantada por el vaivén de barcos y cruceros que amarran en su puerto comercial. Lo que antaño fue motivo de batallas y punto estratégico de comercio hoy en día es un lugar apacible donde se puede disfrutar de vistas preciosas, de paseos por baixamar en el puerto de Mahón, de la tranquilidad de Cales Fonts, en Es Castell, de una visita a la imponente fortaleza de La Mola, o simplemente de un amanecer en la bocana del puerto, punto más al este de España.

Por todas estas y muchas más cosas Menorca seduce, te hace pensar si el ritmo de vida que llevamos hoy en día es necesario, si la tranquilidad y la paz que se respira en ella no son algo más que un estilo de vida de unas gentes que, sin casi conocerte te abren las puertas para regalarte una hospitalidad que casi no se ve en estos tiempos, o son más bien el ritmo que cada persona deberíamos llevar para lograr ser felices. Por todo ello un día llegué a esta isla y pensé, aquí es donde quiero vivir, en Menorca la tierra de los bucaneros, de los comerciantes británicos, la tierra de los Talayots, del “Camí de Cavalls”, del Jaleo, del famoso Gin Xoriguer, pero sobre todo la tierra donde la vida se vive de otra manera, donde el tiempo pasa a un ritmo diferente, donde la gente son personas y no individuos que pasan por la calle, la tierra donde se vive.

Articulo realizado por Miguel Servera Gorgori

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5 respuestas a “Cuando un paraíso te seduce (Menorca)

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